Muchos ven una joya terminada en una vitrina y se enamoran de su brillo, pero pocos conocen el viaje de alto riesgo y precisión que esa piedra recorrió para llegar allí. Una esmeralda en bruto es como una promesa oculta: puede parecer una simple roca opaca, pero en su interior guarda un fuego verde esperando ser liberado.
En Miccar Craffmens, el arte de la talla (lapidación) es nuestra firma. No somos solo vendedores; somos los arquitectos que deciden el destino de la gema.
La esmeralda es una de las gemas más difíciles de tallar en el mundo, incluso más que el diamante. ¿La razón? Su "Jardín". Las tensiones internas y las fracturas naturales hacen que la piedra sea frágil ante la vibración del disco de corte.
Antes de hacer el primer corte, estudiamos la piedra en bruto ("morralla" o cristal). El objetivo principal siempre es maximizar el color.
Seguramente ha notado que la mayoría de esmeraldas son rectangulares con esquinas recortadas. A esto se le llama, precisamente, "Corte Esmeralda" (Emerald Cut).
Este diseño escalonado fue inventado específicamente para esta gema. Sus facetas largas y paralelas protegen la piedra de golpes (al no tener puntas agudas) y permiten que el ojo se sumerja en la profundidad del color, en lugar de solo ver destellos superficiales como en un corte brillante redondo.
Ya sea que usted tenga una piedra en bruto que desea transformar, o una esmeralda antigua maltratada que necesita ser "re-tallada" para devolverle su gloria, nuestras manos expertas son su mejor garantía.
Combinamos la tradición artesanal colombiana con tecnología de precisión para asegurar simetría, pulido espejo y ángulos que hacen bailar la luz.
🛠️ Cotizar Servicio de Talla